Respira... el tiempo se ha acabado. Ya no queda nadie a quien salvar. No malgastes tus energías. Ya sólo quedas tú. Estás solo, solo y herido. Llevas días huyendo de la oscuridad. Durmiendo cerca del fuego. Lejos de los salvajes.
Respira... te han abandonado. Esta guerra estaba perdida antes de empezar, pero tú necesitabas ayudarlos. Ellos han desaparecido sin esperarte. Ni si quiera se han parado a preguntar. Han salvado su culo y el tuyo sigue allí, en el campo de batalla.
Respira... huele a fuego, a carne abrasada. Huele a miedo, a metralla. Las calles están bañadas de sangre y humo. La soledad grita sorda al silencio mudo. Las vidas de tantas personas se esfumaron con la brisa de la mañana. El sereno nocturno terminó por sepultarlas.
Respira... el dolor de mil cuchillos en tu pierna se vuelve insoportable. Ya sólo te quedan tus brazos para calmarte, para animarte. Sólo tu mente para consolarte... "todo saldrá bien". Quisiste dar la vida por todos ellos y ellos te la han quitado a ti.
Respira... sabes que la partida termina. Recuerdas los abrazos de tu madre y los partidos con tu padre. El olor del desayuno de los domingos y las peleas con tu hermano mayor. Les has roto el corazón. Son los únicos que nunca te hubieran olvidado.
Suspira... cinco minutos. Sólo cinco minutos te separaron de ese avión. Sin frío. Sin hambre. Con morfina. Y acompañado. Con manos, bocas, cuerpos... que te dicen que "saldrás de ésta". Nunca tendrías que haberte parado. Esa familia hubiera muerto de todas formas.
Suspira... las lágrimas de aquel niño inocente te han matado. Un soldado no debe tener corazón. O muere. Miedo. A que se olviden de ti. A morir en la calle de frío. A morir en manos de los salvajes. A matarte. A pudrirte en suelo extraño. Todos esos miedos tornaron reales. Es el fin.
Suspira... sólo una opción. No quieres dolor. No quieres hambre ni frío. No quieres salvajes torturas. Quieres descansar. Quieres dejar de ser carne. Quieres ser aire. No mueres por las lágrimas del pequeño, mueres por dinero. Dinero, vanidad, petróleo y basura. No mueres por un descuido, ni por cinco minutos... mueres porque te han dejado morir aquellos que están en sus hogares ajenos a todo. Suspiras. Coges aire.

Disparo ahogado...
Una familia consigue sobrevivir...
Un soldado muere...
El dinero y el petróleo sigue su cauce...
Pero la soledad sigue gritando sorda al silencio mudo...
Tú sólo respira...