sábado 23 de julio de 2011

Tunguska

7:17 del 30 de junio de 1908. Taiga siberiana (Rusia). Proximidades del río Tunguska. Testigos afirman la presencia de un hongo gigante en el cielo y, tras él, el sonido de una gran explosión y la devastación de muchos kilómetros cuadrados de bosque.


(Mapa de Siberia)

El acontecimiento fue detectado por varias estaciones sismográficas e, incluso, por una estación barográfica de Reino Unido debido a las fluctuaciones que se produjeron en la presión atmosférica. Tras esto, las noches eran muy brillantes en los cielos de algunas partes de Rusia y Europa.


(La ola de choque que produjo la explosión dió dos vueltas a la Tierra)

En esa época, el Imperio Ruso se encontraba en manos del Zar Nicolás II y, su Gobierno, le restó importancia al evento y no consideró prioritario su estudio. Es más, dicen las malas lenguas que aprovecharon el revuelo para hacer creer al pueblo que todo ello era una "advertencia divina" contra la agitación revolucionaria (tres años antes tuvo lugar una Revolución que comenzó el "Domingo Sangriento").
Por este motivo, hasta 1921, con el Gobierno de Lenin, no se estudió la zona. La investigación la llevó a cabo la Academia Soviética de Ciencias, dirigida por el minerólogo Leonid Kulik.

La devastación fue producida por una explosión aérea de alta potencia (una detonación parecida a un arma termonuclear). Al ser aérea y no alcanzar la superficie, no dejó cráter en la tierra y, como no se ha recuperado ningún tipo de fragmento, se le atribuye a un cometa de hielo.

Se calcula que tenía un diámetro de 80 metros, ya que derribó e incendió árboles en un área de 2150 km2 e hizo caer a la gente al suelo, aun estando situadas a más de 400 km de distancia de donde se produjo. Liberó una energía de 30 megatones, es decir, un equivalente a 500 bombas atómicas como la de Hiroshima.


(Bomba de Hiroshima)

Afortunadamente, tuvo lugar en la taiga siberiana y no en una zona poblada aunque, en aquella zona existen habitantes: miembros de la población tungus, una etnia nómada mongola que se dedica al pastoreo de renos. Sus tiendas, situadas a 50 km, volaron por los aires. También existe, relativamente cerca, el paso del famoso Ferrocarril Transiberiano donde, el maquinista, tuvo que detener el tren porque temía que podía descarrilar al notar mucha vibración en los vagones y rieles.


(Esquema de la explosión)

En observatorios astronómicos situados en EEUU, encontraron una significativa disminución de la transparencia atmosférica que se prolongó durante meses. Años más tarde, este fenómeno se asoció a las bombas nucleares (faltaban décadas para que se llegaran a usar estas bombas) y se le conoce como "invierno nuclear" debido a la cantidad de polvo que se emite a la atmósfera.

Lo misterioso de este suceso es que, tras la explosión los anillos de los troncos de los árboles están deformados y, su crecimiento posterior, ha sido anómalo. También, muchas de las personas que se encontraban cerca de la zona, murieron de enfermedades que, hoy en día, se podrían relacionar con la radiación.

En la zona se han llevado a cabo muchísimas investigaciones y, según la mayoría de los científicos, la más plausible es el cometa porque no se han encontrado restos. La teoría se ve reforzada por el paso del cometa Enke cerca de la Tierra el día 14 (podría ser un fragmento de éste el que colisionó con la atmósfera).


(La forma en la que quedaron los árboles tras la explosión recuerda a Hiroshima)

Algunos científicos lo relacionan con un meteorito debido a que encontraron microlitos de níquel e iridio pero, luego, se demostró que eran restos contaminados y que debían pertenecer a un meteorito anterior a esta explosión. Los defensores de esta teoría afirman que el lago Cheko podría ser el cráter que, supuestamente, nunca se encontró ya que se encuentra a 5 km del epicentro y no se tiene constancia de su existencia hace más de 100 años. Estudios recientes, desechan esta teoría debido a que las plantas que se encuentran en él tienen más de 100 años.

A parte de estas dos teorías, existen muchísimas más (algunas más excéntricas que otras) como pueden ser: una bomba de hidrógeno natural, un experimento con una bomba nuclear, una tormenta magnética, antimateria, un OVNI...

Sea lo que sea... creo que a esta altura de la historia nadie lo sabrá con certeza. Será un misterioso evento secreto entre el cielo y la tierra... y allí se quedará.

5 comentarios:

Dawidh dijo...

Duermo con Iker Jiménez y yo sin saberlo!!!

Y hablando de Ruso: http://www.youtube.com/watch?v=ETTEUiF0af4

Un beso!

Alury dijo...

¡Qué graciosillo! ¬¬

Ana dijo...

Muy interesante, no te llamaré Iker, jaja.
La verdad es que nunca había leído nada al respecto hasta hoy con tu entrada, y es un misterios, como dices un secreto entre el cielo y la tierra. Lo que da miedo es pensar si eso puede volver a ocurrir pero no en la taiga siberiana si no mas cerca.
Me quedo con estos datos: 30 megatones, 500 bombas nucleares, ¡que horror!

Romina dijo...

es terrible, las consecuencias de la rabia, del rencor, de la estupidez humana....son impactantes

saludos

Anabel dijo...

Juajuajuajua

Iker Jimenez! pensaba lo mismo!!! hasta le he puesto la musiquilla de fondo!!!

pd. Seguro que los chinos estan detras!

Un beso Bella

Related Posts with Thumbnails