- Carminativa: facilita la expulsión de gases.
- Antiespasmódica: ideal para combatir la gastritis y facilitar la digestión.
- Apetito: si lo tomamos antes de comer, lo aumenta.
- Mal aliento: gracias a sus propiedades bacteriostáticas, eliminan las bacterias que lo causan.
- Úlceras bucales: si la usamos como enjuague, calmamos las molestas úlceras.
- Faringitis y laringitis: debemos hacer gárgaras para calmar la irritación.
- Sedante: calma los nervios y la ansiedad.
- Expectorante: elimina el exceso de secreciones, ideal para asmáticos.
- Antiinflamatoria: muy útil para disminuir la inflamación en caso de bronquitis.
- Antitusiva: combate la tos.
- Menstruaciones irregulares: las regulariza.
- Lactancia: estimula la producción de leche.
- Insomnio: se usa para su tratamiento y, también, en la del sueño ligero.

2 comentarios:
¿No querrás decir panacea? :)
Quería decir... ¡la leche! Lo que me ahorro yo en pastillas cuando tengo los dolores de gases...
Hasta el escéptico de Dawidh reconoce que funciona muy muy bien.
Un beso!
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